• 13 ENE 26

    ¿Por qué me rechinan los dientes mientras duermo? (y cómo solucionarlo)

    Descubre qué es el bruxismo, por qué aparece y qué soluciones existen para proteger tu boca mientras duermes

    ¿Te levantas con la mandíbula tensa, dolor de cabeza o incluso con los dientes más sensibles? Si es así, es posible que estés apretando o rechinando los dientes mientras duermes. Este hábito inconsciente se conoce como bruxismo y, aunque muchas personas lo padecen sin saberlo, sus efectos pueden afectar seriamente a tu salud bucodental.


    ¿Qué es exactamente el bruxismo?

    El bruxismo es un hábito involuntario que consiste en apretar o rechinar los dientes, sobre todo mientras dormimos, sin darnos cuenta. Aunque no lo notemos, puede provocar desgaste dental, dolor en la mandíbula y otros problemas si no se trata a tiempo. Puede afectar a personas de todas las edades y producirse tanto de noche como durante el día, aunque es más difícil de detectar cuando ocurre mientras dormimos.


    ¿Cuáles son sus causas?

    No existe una única causa, pero los expertos coinciden en que el estrés y la ansiedad son dos de los principales desencadenantes del bruxismo nocturno. Además, también pueden influir otros factores como:

    • Maloclusión dental (una mordida desalineada)
    • Trastornos del sueño (como la apnea)
    • Consumo excesivo de cafeína, alcohol o tabaco
    • Ciertos medicamentos que afectan al sistema nervioso


    ¿Cómo saber si estoy rechinando los dientes?

    Aunque no siempre es fácil identificarlo, existen varios síntomas que pueden ayudarte a sospechar que padeces bruxismo:

    • Dolor o rigidez en la mandíbula al despertar
    • Dolores de cabeza frecuentes, especialmente en las zonas laterales
    • Dientes desgastados, agrietados o con mayor sensibilidad
    • Ruidos al rechinar los dientes que nota la pareja durante la noche
    • Dificultad para abrir la boca por la mañana


    ¿Qué consecuencias tiene?

    El bruxismo no solo desgasta los dientes: puede dañar el esmalte, provocar sensibilidad, afectar a la articulación temporomandibular (ATM) y, en casos más avanzados, causar dolor crónico o alteraciones en la mordida.

    Por eso es fundamental detectar el problema lo antes posible y actuar.


    ¿Cómo se trata?

    El tratamiento del bruxismo dependerá de la causa y del grado de afectación, pero las soluciones más habituales incluyen:

    • Técnicas de gestión del estrés, como la fisioterapia, la meditación o el acompañamiento psicológico
    • Corrección de la mordida, si existe una maloclusión evidente
    • En algunos casos, tratamientos farmacológicos o complementarios bajo supervisión médica
    Férulas de descarga personalizadas, que se colocan por la noche para evitar el contacto directo entre los dientes y relajar la musculatura. Las férulas no eliminan el bruxismo, pero ayudan a tratar sus signos y síntomas y, con el tiempo, pueden reducirlo.


    Si crees que puedes estar apretando los dientes durante la noche, no lo dejes pasar. El bruxismo es más común de lo que parece, y su diagnóstico precoz es clave para evitar daños mayores.

    Pide cita y te ayudamos a descansar sin rechinar.