• 31 MAY 18

    Riesgos del tabaco para la salud bucodental

    Fumar disminuye las defensas de las encías y enmascara los síntomas de la enfermedad periodontal, entre otros peligros

    El daño que provoca el tabaco en la salud bucodental va más allá de las manchas en los dientes y el mal aliento (halitosis). Sus peores consecuencias son silenciosas e invisibles. Por ello, en Clínica Cervera aprovechamos que hoy se celebra el Día Mundial sin Tabaco para enumerar cinco de los peligros que el humo de los cigarrillos supone para la salud de nuestra boca. 


    1. Es la principal causa de cáncer oral. El humo del tabaco contiene unas 4.000 sustancias tóxicas, entre las que destacan el alquitrán y la nicotina. Si además lo combinamos con alcohol, que permeabiliza aún más las mucosas, el riesgo de sufrir cáncer oral aumenta considerablemente. Y aunque la incidencia de este tipo de cáncer en la población no es alta (8 por cada 100.000 habitantes), presenta una elevada mortandad porque suele diagnosticarse en estadios avanzados.   


    2. Disminuye las defensas de las encías. Los fumadores tienen mayores niveles de bacterias patógenas en el periodonto (tejido que rodea y soporta los dientes) y presentan una disminución de las defensas de la encía frente al ataque bacteriano, lo que se asocia con un importante aumento en la susceptibilidad a sufrir una infección en las encías, que reciben un menor aporte sanguíneo y de oxígeno. Esto justifica que estas bacterias dañinas produzcan una mayor destrucción del conjunto de elementos de sujeción del diente.  


    3. Multiplica por tres el riesgo de padecer peridontitis. Como consecuencia del punto anterior, los fumadores tienen tres veces más riesgo de sufrir periodontitis (enfermedad de las encías) que aquellas personas que no fuman. 


    4. Enmascara los síntomas de la enfermedad periodontal. Las encías de un fumador pueden parecer sanas a simple vista a pesar de estar enfermas porque en los fumadores es menos frecuente y patente uno de los principales signos de alarma que llevan a muchas personas a consultar a su dentista: el sangrado de las encías. Como consecuencia, el diagnóstico se suele retrasar mucho más y, por ende, también la puesta en marcha del tratamiento.


    5. Peor respuesta al tratamiento periodontal. El tabaco hace que la respuesta al tratamiento periodontal básico (raspado y alisado radicular) y avanzado (cirugía periodontal) sea mucho peor. Según la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA), la mejora en algunos aspectos clínicos es hasta un 50 % menor. De hecho, la mayor parte de los pacientes que no responden adecuadamente a los tratamientos periodontales son fumadores (86-90 %). La respuesta a los tratamientos periodontales más específicos también baja considerablemente entre los fumadores: los resultados de la cirugía mucogingival empeoran en un 25 %; la tasa de respuesta en los tratamientos regenerativos se reduce prácticamente a la mitad; y la tasa de fracaso de los implantes dentales se multiplica por dos debido a las mayores dificultades para que el implante se una al hueso. 


    Pero no todo son malas noticias en este Día Mundial sin Tabaco. Los riesgos para la salud bucodental a los que se exponen los fumadores pueden desaparecer si se acaba con esta adicción. Y la salud de las encías puede recuperarse con una combinación de tratamiento periodontal, higiene oral diaria y revisiones periódicas con el dentista. Toca tirar de fuerza de voluntad… ¡Ánimo!